La preocupación por la creatina y la función renal suele comenzar con un marcador de laboratorio: la creatinina sérica. Dado que la creatinina se usa comúnmente para estimar la filtración renal, un resultado elevado puede parecer alarmante. Sin embargo, la suplementación con creatina también puede afectar la creatinina a través de su conversión normal en creatinina. Esto hace que el resultado sea más complejo que una simple regla de que "un valor elevado significa daño".

Una revisión sistemática y metaanálisis de 2026 en elRevista de Nutrición RenalSe examinó esta cuestión utilizando evidencia aleatorizada. Sus hallazgos no mostraron un deterioro significativo en los resultados de la función renal evaluados, aunque no establecen una seguridad ilimitada para cada persona, dosis o duración.[1]
¿Qué analizaron los investigadores?
La revisión incluyó 19 ensayos controlados aleatorizados y un estudio cruzado aleatorizado doble ciego. Los tres resultados primarios fueron la creatinina sérica, la urea y la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe).[1]
Estos marcadores no responden exactamente a la misma pregunta.
La creatinina sérica es un producto de desecho metabólico que se utiliza comúnmente en las ecuaciones de eGFR. Su concentración puede verse influenciada por la filtración renal, la masa muscular, el consumo de carne, el ejercicio y la suplementación con creatina. La urea también se ve afectada por la depuración renal, pero la ingesta de proteínas, la hidratación y otros factores pueden modificarla.
La TFG estimada es una medida de la filtración, que generalmente se calcula a partir de la creatinina sérica en lugar de medirse directamente. Por lo tanto, incluso los resultados de la TFG estimada pueden requerir una interpretación cuidadosa cuando la producción de creatinina varía.
Analizar los marcadores en conjunto resulta más informativo que considerar la creatinina sérica por sí sola como prueba de daño renal.
La creatinina aumentó ligeramente.
En 19 comparaciones, la suplementación con creatina aumentó la creatinina sérica en un promedio de 0,13 mg/dL en comparación con el grupo control. El intervalo de confianza del 95% osciló entre 0,07 y 0,18 mg/dL.[1]
Este aumento fue estadísticamente significativo, por lo que no debería describirse como «sin efecto en las pruebas renales». Sin embargo, la creatinina sérica es un marcador indirecto. Un aumento puede influir en las estimaciones de la función renal basadas en la creatinina sin que ello implique necesariamente daño renal estructural.
Por eso importan los demás resultados combinados.
Los niveles de urea y la TFG estimada no mostraron cambios significativos.
En 12 comparaciones, la diferencia media combinada de urea fue de −0,60 mg/dL, con un intervalo de confianza del 95 % de −2,15 a 0,96 mg/dL. El intervalo incluyó el cero, lo que significa que el metaanálisis no encontró una diferencia significativa entre la creatina y el control.[1]
Para la TFG estimada, ocho comparaciones produjeron una diferencia media combinada de −5,20 mL/min/1,73 m². El intervalo de confianza fue amplio, abarcando desde −15,00 hasta 4,60, y también incluyó el cero.[1]
En conjunto, el modesto aumento de creatinina no se acompañó de cambios estadísticamente significativos en la urea ni en la TFG estimada. Este patrón no respalda la interpretación del aumento de creatinina como evidencia de que la creatinina dañó la filtración renal en las poblaciones y los periodos de estudio evaluados.
Los autores también compararon las intervenciones de menos de un mes de duración con las de más de un mes. La duración no modificó significativamente los resultados combinados. Sin embargo, esto no debe interpretarse como prueba de seguridad a largo plazo: los autores solicitaron específicamente ensayos aleatorizados adicionales de más de un año de duración.
Lo que el metaanálisis no puede demostrar
La revisión no establece que todas las dosis de creatina o patrones de suplementación sean seguros para todas las personas. Las poblaciones de los ensayos, los protocolos y los métodos de laboratorio variaron, y solo ocho comparaciones contribuyeron al análisis de la TFG estimada.
Los resultados tampoco deben interpretarse como consejo médico para personas con diagnóstico de enfermedad renal, resultados renales anormales o que estén tomando medicamentos que puedan afectar la función renal. Estas situaciones requieren una evaluación clínica individual.
Toda persona que se someta a análisis de sangre debe informar al profesional sanitario que utiliza creatina. Según la situación clínica, el profesional podría considerar el perfil de laboratorio completo o realizar evaluaciones alternativas en lugar de interpretar un único resultado de creatinina de forma aislada.
¿Qué significa esto para las marcas de creatina?
La afirmación de que “la creatina aumenta la creatinina y, por lo tanto, daña los riñones” no está respaldada por este metaanálisis. La afirmación opuesta —“la creatina es segura para los riñones en todos”— también carece de fundamento científico.
Una sección de preguntas frecuentes sobre productos responsables debería:
- Explica la diferencia entre creatina y creatinina;
- evitar presentar un único marcador sanguíneo como diagnóstico;
- identificar la forma del ingrediente y la dosis recomendada;
- distinguir la evidencia de poblaciones de estudio sanas de las recomendaciones para personas con enfermedad renal; y
- Evite convertir un metaanálisis a nivel de ingredientes en una prueba para un producto final específico.
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Referencias
- Tsiaras A, Loufopoulos G, Theodoridis X, Liakopoulos V, Poulia KA, Chourdakis M. El efecto de la suplementación con creatina en la función renal: una revisión sistemática y metaanálisis de ensayos controlados aleatorios.Revista de Nutrición RenalPublicado en línea el 24 de abril de 2026. doi: 10.1053/j.jrn.2026.04.010.
- Naeini EK, Eskandari M, Mortazavi M, Gholaminejad A, Karevan N. Efecto de la suplementación con creatina en la función renal: una revisión sistemática y metaanálisis.Nefrología de BMC. 2025;26:622. doi: 10.1186/s12882-025-04558-6.
- de Souza e Silva A, Pertille A, Reis Barbosa CG, et al. Efectos de la suplementación con creatina en la función renal: una revisión sistemática y metaanálisis.Revista de Nutrición Renal. 2019;29(6):480–489.Registro de PubMed.
Fecha de publicación: 14 de agosto de 2026

